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La Ley 21.442 establece un marco formal para resolver conflictos dentro de comunidades de copropietarios, priorizando la mediación interna antes de recurrir a instancias judiciales.
Incluye:
Mecanismos de resolución interna: Mediación entre afectados, facilitada por el administrador o el Comité de Administración.
Normas de convivencia y sanciones: El Reglamento de Copropiedad debe contener reglas claras y sanciones por incumplimientos reiterados.
Facultades del administrador y del Comité: El administrador media en conflictos menores; el Comité puede aplicar sanciones y derivar casos a la Asamblea.
Acciones legales: En casos graves o sin solución interna, se permite acudir a tribunales para exigir el cumplimiento del reglamento.
El administrador actúa como figura neutral y mediadora con responsabilidad en:
Imparcialidad: No tomar partido y buscar soluciones justas.
Facilitación de la comunicación: Permitir que ambas partes expongan sus puntos de vista.
Aplicación del Reglamento: Asegurar el cumplimiento equitativo de las normas.
Registro de incidentes: Documentar conflictos y acuerdos para uso posterior.
Promoción del diálogo: Favorecer soluciones previo a escalar la situación.
Un administrador con habilidades en resolución de conflictos contribuye a la armonía y disminuye tensiones comunitarias.
La inteligencia emocional mejora la capacidad del administrador para manejar conflictos.
Sus cinco componentes son:
Autoconciencia
Autorregulación
Motivación
Empatía
Habilidades sociales
Estas competencias permiten mantener la calma, negociar y construir relaciones positivas en el condominio.
La Ley promueve el uso de estrategias probadas como el Modelo Harvard, que se basa en:
Separar a las personas del problema.
Centrarse en intereses y no en posiciones.
Generar opciones de beneficio mutuo.
Basar acuerdos en criterios objetivos.
Este enfoque facilita soluciones pacíficas, razonables y sostenibles.
Antes de mediar un conflicto, se deben considerar cuatro pasos esenciales:
Recopilar antecedentes y verificar hechos.
Escuchar a todas las partes sin interrupciones.
Definir objetivos claros para la mediación.
Crear un ambiente neutral y seguro.
Una resolución exitosa requiere:
Escucha activa
Lenguaje neutral
Claridad y precisión en los mensajes
Parafraseo para confirmar comprensión
Una buena comunicación reduce tensiones y construye confianza.
Técnicas para alcanzar acuerdos duraderos:
Lluvia de ideas sin juicios iniciales.
Identificación de intereses comunes.
Evaluación del impacto de cada alternativa.
Construcción de soluciones sostenibles en el tiempo.
Para asegurar cumplimiento:
Registrar los acuerdos por escrito.
Obtener la firma de ambas partes.
Realizar seguimiento periódico.
Intervenir nuevamente si hay incumplimientos.
Una documentación rigurosa respalda las decisiones y previene conflictos futuros.