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1. Introducción

Las vías de administración determinan el recorrido del medicamento dentro del cuerpo y condicionan la rapidez, intensidad y duración de su efecto.
El conocimiento de estas rutas es fundamental para orientar al cliente y garantizar una dispensación segura. El asistente de farmacia, aunque no administra medicamentos inyectables, debe comprender los principios básicos de cada vía y sus precauciones.


2. Concepto de vía de administración

Una vía de administración es el medio por el cual un medicamento ingresa al organismo para ejercer su acción terapéutica.
Cada vía tiene características específicas que influyen en la absorción, el metabolismo y la biodisponibilidad del fármaco.
La elección de la vía depende del tipo de medicamento, la urgencia del tratamiento y el estado del paciente.


3. Factores que influyen en la elección de la vía

Entre los principales factores se encuentran:

  • Naturaleza física del medicamento (sólido, líquido, gaseoso).

  • Rapidez de acción requerida.

  • Condición del paciente (consciente, con vómitos, con dificultad para tragar).

  • Edad, peso y patologías asociadas.

  • Disponibilidad de recursos y personal capacitado.

El asistente debe identificar estas condiciones para orientar correctamente, sin sustituir las decisiones del profesional tratante.


4. Clasificación general de las vías

Las vías de administración se clasifican en:

  • Enterales: utilizan el tubo digestivo (oral, sublingual, rectal).

  • Parenterales: evitan el tubo digestivo (intravenosa, intramuscular, subcutánea, intradérmica).

  • Tópicas o locales: aplicadas directamente sobre piel o mucosas (cutánea, nasal, ótica, oftálmica, vaginal, inhalatoria).

Cada grupo presenta ventajas, limitaciones y condiciones de uso que el asistente debe conocer.


5. Vía oral

Es la más común, segura y económica. El medicamento se absorbe en el sistema digestivo.
Ventajas: facilidad de uso, bajo costo y aceptación del paciente.
Desventajas: efecto más lento y riesgo de inactivación por jugos gástricos.
No se recomienda en pacientes inconscientes, con vómitos o dificultades para deglutir.


6. Vía sublingual

El medicamento se coloca debajo de la lengua y se absorbe por los capilares.
Ventajas: acción rápida y evita el metabolismo hepático.
Desventajas: limitada a ciertos fármacos y puede causar incomodidad por el sabor o forma.
Ejemplo: nitroglicerina en casos de angina de pecho.


7. Vía tópica

Consiste en la aplicación del medicamento sobre la piel o mucosas, buscando un efecto local.
Ejemplos: cremas, pomadas, geles, colirios o gotas nasales.
El asistente debe enseñar al paciente a lavar la zona antes de aplicar el producto y mantener una adecuada higiene de manos.


8. Vía inhalatoria

El fármaco se introduce a través de los pulmones mediante aerosoles, nebulizadores o inhaladores.
Ventajas: efecto rápido y directo sobre las vías respiratorias.
Desventajas: requiere una técnica de uso correcta para asegurar la dosis adecuada.
Ejemplos: broncodilatadores, corticoides inhalados.


9. Vías parenterales

Engloban la administración por inyección: intravenosa, intramuscular, subcutánea e intradérmica.
Requieren personal capacitado y condiciones de asepsia.
El asistente de farmacia debe conocer sus diferencias y tiempos de acción, pero no está autorizado a aplicarlas.


10. Vías especiales

Incluyen la administración:

  • Ótica: en el oído (gotas).

  • Oftálmica: en el ojo (colirios).

  • Rectal: mediante supositorios o enemas.

  • Vaginal: mediante óvulos o cremas ginecológicas.

  • Nasal: por medio de aerosoles o gotas.

Cada una requiere medidas de higiene y cuidado específicas para evitar infecciones o irritaciones.


11. Higiene y bioseguridad

El manejo de medicamentos exige limpieza y prevención de contaminación:

  • Lavar las manos antes y después del contacto con el medicamento.

  • No tocar directamente las zonas de aplicación.

  • Mantener los envases cerrados y limpios.

  • Seguir las indicaciones del fabricante sobre conservación y caducidad.


12. Cierre del módulo

El dominio de las vías de administración permite al asistente de farmacia comprender cómo actúan los medicamentos en el cuerpo y cómo debe orientarse su uso.
Su conocimiento contribuye a la seguridad del paciente, la eficacia terapéutica y el cumplimiento del tratamiento, reforzando su rol como apoyo técnico en el sistema de salud.