¡Bienvenido/a al Curso!
La adolescencia es una etapa de profundos cambios biológicos, emocionales y sociales que puede aumentar la vulnerabilidad a diversas dificultades de salud mental. Entre ellas, la depresión y las conductas adictivas representan dos de los desafíos más frecuentes y complejos, afectando no solo al adolescente, sino también al funcionamiento general del sistema familiar. En este contexto, la familia se convierte en un espacio crítico tanto para la aparición de dificultades como para la recuperación.
Este curso ofrece una comprensión integral del rol que cumple la dinámica familiar en la salud mental del adolescente y de cómo las intervenciones terapéuticas centradas en la familia pueden contribuir significativamente al abordaje de la depresión y las adicciones. A través de una mirada clínica y sistémica, se revisan los principales factores de riesgo, los patrones relacionales disfuncionales, las herramientas de evaluación y las técnicas terapéuticas basadas en evidencia.